Conocemos la realidad del empresario costarricense. Sabemos lo que cuesta una multa de Hacienda, un cierre del Ministerio de Salud o una sociedad bloqueada por el Registro Nacional. No hablamos de teoría. Hablamos de lo que le pasa a las PYMES de Costa Rica todos los días.
Su radar permanente de cumplimiento. Monitoreamos mes a mes cada obligación formal de su PYME para que nunca enfrente una multa o cierre inesperado.
Usted se enfoca en su negocio. Nosotros vigilamos que nadie le llegue a sorprenderlo.
Actuamos antes de que venza el plazo, no después de que llegue la multa.
Una fracción de lo que cuesta un incumplimiento ante Hacienda, la CCSS o el INS.
Dashboard semáforo mensual: usted siempre sabe exactamente en qué estado está.
Muchas PYMES venden sin estrategia, sin proceso y sin herramientas. El PFV transforma eso con trabajo aplicado a la realidad de su empresa.
Dejamos de vender por inercia. Construimos un proceso repetible y escalable.
Su equipo sale con herramientas reales, no teoría. Aplicables desde el día uno.
Mejoramos el seguimiento post-venta para que cada cliente que entra, se quede.
Una solución comercial estructurada y a la medida de su empresa.
Nadie les enseñó a manejar las finanzas de su empresa. El BPE llena ese vacío con orden, criterio y herramientas prácticas y accesibles.
Separamos lo personal de lo empresarial. Su negocio empieza a tener números reales y claros.
Planificamos aguinaldo, salario escolar y cargas — con tiempo, no a último momento.
Entiende su negocio, lo maneja con criterio y toma decisiones basadas en información real.
Construimos un fondo de contingencia para que los imprevistos no detengan su operación.
"La verdad es que cuando la señora me pidió la factura electrónica, pensé que era un cliente más haciéndose el difícil. Le dije que no tenía. Al otro día llegó con dos inspectores de Hacienda. Multa de casi ₡900.000 y me cerraron el negocio. Fue un golpe durísimo. Desde que trabajo con Kenneth sé exactamente qué tengo que tener al día y cuándo. Ojalá lo hubiera conocido antes."
"Cuando papá se retiró, nosotros los hijos asumimos el negocio con toda la buena voluntad del mundo — pero sin tener claro cómo manejarlo. Las ventas empezaron a caer y honestamente no sabíamos por dónde empezar. Kenneth nos ayudó a ver cosas que teníamos enfrente y no estábamos viendo. Cambiamos varios procesos, mejoramos la atención y los clientes lo notaron. El negocio volvió a agarrar ritmo."
"Estaba a punto de cerrar una venta importante cuando me salió que la sociedad tenía un problema con una obligación que yo ni sabía que existía. Casi pierdo la operación completa. Kenneth me ayudó a resolverlo rápido y a entender qué había pasado. Desde entonces tengo el PCE activo y duermo más tranquila sabiendo que alguien está revisando eso por mí."
"Yo creía que mi empresa estaba bien. Pagaba lo que me acordaba y ya. Cuando Kenneth hizo el diagnóstico inicial me mostró un montón de cosas que estaban por vencer y yo ni enterado. Me cayó como un balde de agua fría. Pero lo bueno es que llegamos a tiempo. Hoy tengo claridad de todo lo que debo cumplir y cuándo — eso no tiene precio."
El incumplimiento no avisa. Nosotros sí.
Con más de 17 años de experiencia gerencial en empresas nacionales e internacionales, Kenneth ha liderado operaciones, equipos de ventas y procesos de cumplimiento en entornos tan distintos como el retail de alto volumen y la consultoría especializada.
Máster en Comunicación y Mercadeo Corporativo, ha trabajado codo a codo con clientes corporativos y finales, lo que le da una perspectiva única: entiende tanto la lógica de la gran empresa como la realidad cotidiana de quien atiende su negocio solo.
Esa experiencia le permite hablarle al dueño de PYME en su idioma. Kenneth sabe lo que significa levantarse temprano a abrir un negocio, lidiar con la CCSS, preocuparse por una multa que no esperaba y no tener tiempo de revisar si todo está al día.
Porque nuestra misión es simple: que nuestra empresa cuide de la suya.